martes, 19 de marzo de 2019

Agilidad como propiedad


Luego de asistir al Scrum Day CO 2019, y de ver diferentes definiciones de Agile y Agilidad proyectada, noté que en las conversaciones pocos pueden responder rápido y sin titubeos ¿Qué es agilidad?

Jon Kern, Co-autor del manifiesto ágil, redujo Agile a una oración:
"Reduce la brecha en tiempo entre una acción y obtención de retroalimentación" 
Frase simple, como me gustan (frase que resalta cierta dependencia con la variable tiempo). Si somos reduccionistas, agilidad y ágil, se pueden reducir a esa frase. Es coherente con el manifiesto ágil, ya que en él se habla explícitamente de "Respuesta ante el cambio".

Sin embargo, conversando con diferentes colegas coincidimos en que ‘Agilidad’, a diferencia de ‘Agile’, es una propiedad sistémica. Principalmente en una conversación con Johnny Ordoñez que la define también en una oración simple: “Respuesta rápida, efectiva y adaptativa al entorno cambiante.”
Desde esta perspectiva, la agilidad es una propiedad que pueden tener las personas, los equipos, los procesos y las organizaciones. Aunque es una propiedad peculiar. No es feedback ni homeóstasis ni adaptación ni flexibilidad ni plasticidad, pero se relaciona con estos conceptos. Adaptación, en general, es acomodarse a las condiciones del entorno (RAE), y agilidad es hacerlo de forma rápida. Por otro lado, para lograr la adaptación es necesario un fenómeno llamado homeostasis, que es la auto-regulación en función de mantener un estado estable en función de determinados objetivos o variables claves. La agilidad requiere de la homeóstasis y denota una auto-regulación ágil, rápida. Agilidad es la capacidad de generar una respuesta o reacción rápida y adecuada, ante la percepción de perturbaciones o información de retroalimentación de un entorno dinámico. En otras palabras, es la propiedad que genera el fenómeno en el que un sistema adaptativo complejo regula su comportamiento y estructura para adecuarse a cambios externos de manera ágil. En un animal, agilidad es la capacidad física de moverse rápido y fácilmente. Desde esta óptica, los felinos o las gacelas son más ágiles que una tortuga o un elefante. En una persona la agilidad no necesariamente es física, también una persona puede tener agilidad mental. Esta es la capacidad de modificar su organización perceptual, el curso de su pensamiento o su comportamiento para adaptarse rápidamente a las necesidades de cambio del medio ambiente. De esta manera, alguien que resuelve problemas en forma rápida es alguien ágil (que tiene agilidad) en ese dominio del problema. Lo mismo sucede con un equipo o una organización. Para poder hacerlo necesitamos cierta maniobrabilidad. Es decir que la agilidad requiere cierta flexibilidad y plasticidad (que es nada mas que flexibilidad activa y creativa).

Entonces… ¿Qué es agilidad? ¿Cuál es su definición determinante? En una oración:

“Agilidad es la capacidad de respuesta rápida, efectiva y adaptativa al entorno cambiante.”

¿Y qué hacemos para lograr agilidad? Según Jon Kern, debemos reducir la brecha entre las acciones y los feedback. Parece simple, aunque en las organizaciones es algo complejo. Tal vez reducir la brecha es central, pero para ello son necesarias otras cosas. Para que surja la agilidad, habilitarla y/o poder potenciarla, debemos trabajar en detectar y remover los límites y restricciones que: impiden o retrasan el feedback rápido y la adaptación al entorno. Aunque ya el tema del "cómo" es harina de otro costal y para ser tratado en otro post.


Referencias:
  1. Charla de Johnny Ordóñez, La ilusión de agilidad, ScrumDayCO 2019.
  2. Charla de Jon Kern, "A Day in the Life of a Jon Kern Agile Project", en ScrumDayCO 2019.
  3. Jack Fereday, “Agility, Managing on the edge of chaos”, medium.com (artículo).
  4. "ADAPTATION", PRINCIPIA CYBERNETICA WEB.



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